domingo, 27 de noviembre de 2011

PRESENTACION

      La misma, es una nueva escuela grafológica, que surge muy a pesar mío. Dado que por muchos años no me interesé, ni consideré necesario trazar una nueva corriente grafológica. No obstante, los resultados de tantos años de investigación no hicieron más que conducirme a ello, más allá de mi resistencia. En consecuencia de mi postura ante lo planteado, la misma, no viene a dividir ni a restar; viene a sumar e interactuar. Lo que es más, La corriente Grafológica física-matemática integra las tres principales corrientes grafológicas; simbolismo (en profundidad), emocional (también de un modo significativo) y la mímica (de un modo muy particular).


      Obviamente, el humano en su complejidad, no puede resumirse meramente a las matemáticas. Y del mismo modo que las otras corrientes grafológicas, necesitará de la sinergia resultante de sus pares, es decir, de las otras escuelas para alcanzar esa precisión exquisita, fruto de la combinación del arte y la ciencia. Las cuales en conjunto permiten un abordaje gestáltico en nuestro quehacer.


      La misma nace con dos finalidades:



1- Aportar a la grafología, compuesta de las diversas escuelas ya existentes, más método, cientificidad, y una mirada más amigable por parte de la comunidad científica.


2- Si bien el trabajo en conjunto y armonía es una de sus finalidades, trabajará de un modo independiente a la hora de ir tras el ambicioso proyecto de validación (mediante la tesis aquí expuesta). Pues por sus características, aun si impusiera cierta limitación en su quehacer descriptivo, dada su contextualización en la física y las matemáticas, gozará de mayor aceptación por la comunidad científica. Que a los efectos, siempre será en beneficio a la grafología, prescindiendo de la mano de qué escuela venga la misma, llegado el caso.


      Mediante éste espacio se brindará paulatinamente, alguna información concerniente a los fundamentos teóricos y científicos.



1ª Parte: Tesis Físico-Matemática en Grafología


      Los seres humanos tenemos un cuerpo compuesto de materia. Físicamente somos un objeto conformado de energía en diversos estados, especialmente en líquido y sólido. La cual se sustenta principalmente en nuestra alimentación. Pues mediante la digestión obtenemos glúcidos, lípidos, y proteínas que se transforman en unidades más sencillas, mediante las enzimas digestivas, de modo que puedan ser absorbidas y transportadas por la sangre a los distintos órganos de nuestro cuerpo.


      El cerebro usa dicha energía bioquímica procedente del metabolismo celular como desencadenante de las reacciones neuronales, propiciando de éste modo la energía psíquica. La cual mediante el sistema nervioso y el muscular, permiten por ejemplo, mediante el acto de escribir, asistido por la energía cinética (proveniente de la bioquímica), materializar dicha energía en un mensaje gráfico.


      Esto lo pauta la ley de la conservación de la energía, al afirmar que la misma; no se crea ni se destruye, sino que se transforma. En éste caso, en energía psíquica en estado potencial. Si bien la tinta de nuestro bolígrafo nada tiene que ver con nuestra energía, sí es el vehículo mediante el cual podemos rastrear y cuantificar nuestra descarga de energía cinética en el acto de escribir. Lo que por extensión deja de relieve que nuestra energía psíquica es medible científicamente mediante el análisis matemático del grafismo, y la relación de éste con la psicología del espacio.


      Ernst Heinrich Weber estableció su ley de la sensación (o Ley de Weber) en la que formulaba la relación matemática que existía entre la intensidad de un estímulo y la sensación producida por éste. Estos y otros descubrimientos llevaron a la convicción de que era posible explicar mediante principios físico-químicos todos los actos humanos, lo que permitió sentar las bases para que, tanto la psicología como la psicofísica, fuesen validadas científicamente.


      La ley de Weber-Fechner, la cual es un modelo matemático, establece una relación cuantitativa entre la magnitud de un estímulo físico y cómo éste es percibido. Fue propuesta en primer lugar por Ernst Heinrich Weber (1795-1878), y elaborada hasta su forma actual por Gustav Theodor Fechner (1801-1887) La fórmula correspondiente viene expresada por: "La intensidad de una sensación crece en progresión aritmética, el estímulo debe crecer en progresión geométrica". La sensación en éste caso es representada por el grafismo como respuesta al estímulo proveniente del contenido psicológico del espacio, el cual es abordado geométricamente en el grafoanálisis propuesto (encuadre subdividido en múltiples grillas; geometría del tejido tridimensional). En tanto que la respuesta sensitiva, es decir, el grafismo, es abordado aritméticamente (cuantificación y operaciones matemáticas a partir de ésta).


      En suma, la Grafología Física-Matemática se inspira en: la Ley de conservación de la energía, y en la Ley de Weber-Fechner. Respecto a ésta última, se puede decir que la hoja en blanco es la invitación o estímulo (percepción visual; sensación) para incursionarla con nuestro grafismo (habilitación para actuar). Ejemplo: si tenemos que redactar una carta, y frente a nosotros disponemos de dos hojas de papel, una ya escrita, y otra en blanco, esta última tendrá un efecto estimulador sobre nosotros, y por lo mismo, es a ella a la que incursionaremos con nuestro grafismo. Sabremos cuán fuerte es el estímulo, al establecer una relación cuantitativa entre éste (el estímulo), y cómo es percibido. La medición de la percepción en éste caso, la obtendremos por el tipo de respuesta a la misma, a saber; cuánta energía descarga y cuánto tiempo le dedica al espacio (entrelazamiento tiempo-espacio), al incursionarlo con el grafismo, y la forma en cómo lo hace.




2ª Parte: Constructo Psicológico



      Presentación de los argumentos que validan el carácter científico de la Grafología, y de la psicología del espacio. Fundamentado en:


1- Ley de conservación de la energía (la energía no se crea ni se destruye; se transforma).


2- Ley de Weber-Fechner, establece una relación cuantitativa entre la magnitud (resultado de una medición) de un estímulo físico y cómo éste es percibido: el menor cambio discernible en la magnitud de un estímulo es proporcional a la magnitud del estímulo. La relación entre el estímulo y la percepción corresponde a una escala logarítmica. Esta relación logarítmica nos hace comprender que si un estímulo crece como una progresión geométrica (es decir multiplicada por un factor constante), la percepción evolucionará como una progresión aritmética (es decir con cantidades añadidas).


      El espacio (que crece geométricamente) es el que nos estimula o invita (para escribir una carta nos estimulará más una hoja en blanco que una escrita) a incursionarlo con el grafismo. Mediante la distribución del grafismo en el espacio, acusamos la percepción del estímulo proveniente de la psicología subyacente en el espacio, a saber, cuánta energía se descarga (cuantificación del grafismo = cuantificación de descarga de energía cinética = cuantificación de energía psíquica potencial) como respuesta a dicho estímulo.


      La aplicación de la ley matemática de Weber-Fechner como factor validatorio de la grafología, tiene éste aspecto:

(Aclaración: en el presente blog no se hallan los recursos: superíndice y subíndice, necesarios en las fórmulas siguientes, razón por la cual, pueden lucir ligeramente diferentes).


                                                       u
                               Ec = Epsq = k _____
                                                       e



      En donde `Ec´ es la cantidad de energía cinética descargada, según la percepción que el inconsciente experimenta en el recorrido de la onda gráfica, la que a su vez, es comandada por las neuronas head  direction Cells (las cuales cumplen con la función de brújula o GPS), entre las diversas celdas (entramado topológico proyectado en el espacio) originadas por las neuronas piramidales – reticulares, las Place Cells o Células de Lugar, que tienen la particularidad de disparar sus impulsos en determinadas localizaciones en el espacio (Place Fields) o Campos de Lugar, y las Grid Cells o Celdas de la Cuadrícula, en las cuales se aloja el estímulo percibido en el acto de escribir, a saber, la psicología del espacio o energía psíquica. `Epsq´ es la energía psíquica  potencial) existente en la muestra gráfica. `k´ es la constancia de la energía psíquica (objetiva e invariable) proyectada en el espacio. `u´ es el umbral o rango de la energía psíquica en estado potencial, a saber, cantidad de grafismo descargado en el espacio (forma de percibir el cambio de magnitud del estímulo), y `e´ corresponde al espacio en cuestión (magnitud del estímulo):



                                                                   Umbral o rango
      Energía cinética descargada = Epsq = k __________________
                                                               El espacio en cuestión



      La integración de la ecuación resulta en:
 
                               Ec = Epsq = kln e + C



      Donde C es la constante de integración, ln es el logaritmo natural. Para determinar el valor de C, se asigna a Ec = 0, dicho de otra forma, no hay percepción; y entonces:


                               C = -kln e0


      En donde e0 es lo que está fuera del rango o umbral (nivel de estímulo por debajo no se percibe sensación). Por tanto, la ecuación resulta:


                                                      e
                               Ec = Epsq = kln ___
                                                   
                                                      e0
 

 


       La cantidad total de espacios con contenido psicológico en la presente teoría es de: 729, dispuestos en tres dimensiones (entramado tridimensional espacio-temporal) y su logaritmo es en base de 9, porque 729 es igual a 9 a la potencia 3: 729 = 93 = 9x9x9. No obstante existen 6.561 espacios denominados Nucleones cuya finalidad es la unidad de valor, los cuales son indispensables en el abordaje grafológico físico-matemático.


          O dicho de otra manera, es una progresión geométrica cuya razón vale 9.





 La presente teoría del espacio es una serie geométrica 9+81+729+…
converge a 6.561 espacios Nucleones (unidad de medida)


      Precisamente, es la teoría del espacio (entramado   espacio-temporal) la que cumple con la función de estimular-invitar mediante su cualidad logarítmica (crecimiento geométrico), al acto de escribir (descarga de energía). Manifestándose éste último mediante un crecimiento aritmético. Pues al recorrido de la onda gráfica se le asigna un punto por cada espacio nucleón recorrido. De las cifras resultantes de dicha cuantificación se realiza la progresión geométrica mediante operaciones aritméticas, las cuales dan lugar a las cantidades añadidas. Siendo esto último la demostración tangible de la percepción del estímulo proveniente de la psicología del espacio.


      El formato de la presente teoría es el indicado para el abordaje grafológico físico-matemático, dado que el mismo se sustenta en la ley de Weber-Fechner, desarrollada para estudiar la relación existente entre el estímulo y la percepción. Dicha ley es un modelo matemático que corresponde a una escala logarítmica. La misma nos permite comprender que si un estímulo crece como una progresión geométrica (es decir multiplicada por un factor constante), la percepción evolucionará como una progresión aritmética (es decir con cantidades añadidas).
 
      Por otra parte, su característica tridimensionalidad la convierte en la herramienta idónea para explorar las diversas capaz de la psique. 


      Al respecto, el contenido psicológico del espacio es energía del vacío (término de la física para describir a la energía presente en el espacio, libre de toda materia), del tipo psíquica. La cual es proyectada objetivamente (en su carácter invariante, constante [k símbolo físico para la constancia]) por nuestro propio psiquismo sobre la hoja en blanco, lo que incluye a nuestro inconsciente colectivo. Pero a su vez, es nuestro propio psiquismo el que percibe de forma inconsciente dicha energía (contenido psicológico subyacente en el espacio). Solo que tal percepción ya no es de carácter objetivo, al ser ésta condicionada por las vivencias externas, y el tipo de respuesta dada a las mismas.


      Decimos proyección objetiva pues si a un grupo de personas extrovertidas se les pide que escriban una carta, se descubrirá que predominará en las mismas un margen derecho pequeño o ausente, y una mayor inclinación dextrógira del grafismo (decimos predominará: porque existen distintas posibles interpretaciones para dichas variables [para nuestro inconsciente, el otro, se sitúa en el lado derecho del espacio]). Por igual, si a dicho grupo de personas se les administra el test de los colores, elegirán los colores amarillo y rojo (colores propios de los extrovertidos) entre las primeras opciones de los colores disponibles. A su vez, si a dicho grupo de personas se les estudia el espacio Nº 6 (zona media-derecha del espacio, propia de los extrovertidos), evidenciarán una mayor concentración de grafismo (descarga de energía), en promedio, superior a la mayoría de los espacios. Lo que destaca en cada uno de los ejemplos dados es que prescindiendo de quiénes o cuántas personas sean evaluadas, el contenido psicológico asignado por el inconsciente colectivo será el mismo, es decir, conservará su carácter objetivo: en cada caso se sabrá que la presencia del otro es la constante en común.

      No obstante, la percepción del inconsciente ante el contenido psicológico proyectado por el mismo, es subjetiva. Ejemplo: si ahora tomamos a un grupo de personas introvertidas y las evaluamos con las mismas variables que al grupo de extrovertidos, resultará en un efecto opuesto, a saber: el margen derecho será porcentualmente más amplio y la inclinación dextrógira del grafismo será menor o ausente, los colores amarillo y rojo serán elegidos en los lugares posteriores, y el espacio Nº 6 (zona media-derecha del espacio) contendrá poco grafismo en comparación con los otros (escasa descarga de energía).

 



  


      Tales ejemplos ponen de relieve que el simbolismo proyectado por el inconsciente sobre el espacio siempre fue el mismo; la proximidad con el otro. Es decir, será una proyección de carácter objetivo, invariante-constante (k) y estable. Lo que varió entre los dos grupos fue la respuesta tras percibir subjetivamente a dicho estímulo. En éste caso la subjetividad es perceptible mediante la expresión gráfica, al indicarnos el grado de búsqueda o renuencia a la proximidad con el otro. 


      La energía psíquica que proyectamos en el vacío, no está esparcida de un modo desorganizado o indiscriminado. Está rigurosamente distribuida, tanto en sentido plano, como profundo, pues la psique, proyecta su propio contenido en el vacío, en el espacio, lo que le da a éste el sentido de la tridimensionalidad. La existencia de dicho orden quedó científicamente establecida, gracias a los últimos hallazgos en el campo de la neurociencia computacional. Particularmente respecto a la actividad neuronal del Hipocampo y sus inmediaciones, a saber: existe en el mismo una población de neuronas piramidales – reticulares, las Place Cells o Células de Lugar, que tienen la particularidad de disparar sus impulsos en determinadas localizaciones en el espacio (Place Fields) o Campos de Lugar. Recientemente, el profesor Edvard Moser de la Norwegian University of Science and Technology, observó que la principal aferencia a las Place Cells proviene de la Corteza Entorrinal Medial a través de las denominadas Grid Cells o Celdas de la Cuadrícula. Las células Grid Cells poseen un patrón de disparo que dibuja en el espacio una grilla compuesta de celdas correspondiente a dicha zona. A su vez, también se registró la existencia de las neuronas head direction Cells que actúan como una brújula o GPS, indicándonos hacia qué lugar nos dirigimos al transitar dicho entramado, por ejemplo, en el acto de escribir.
(Ref.:www.hospitalitaliano.org.ar/archivos/noticias_attachs/47/documentos/10363_27-1-ICBME.pdf)
(Ref.:www.hospitalitaliano.org.ar/archivos/noticias_attachs/47/documentos/10351_27-2.ICBME.pdf)


      Al registrar dichos hallazgos, más el hecho de que el espacio y el tiempo están entrelazados, tenemos la confirmación científica de que en el espacio vacío de la hoja proyectamos un entramado espacio-temporal, propiciado por nuestra actividad neuronal. Dicha actividad es generadora de energía psíquica, la cual, como vimos se proyecta en el espacio de un modo organizado, y, a su vez, desencadena el mecanismo responsable del acto de escribir. Al accionar los sistemas nervioso, y muscular, los cuales permiten la transformación de energía psíquica en energía cinética, materializando así el grafismo, el que a su vez, contiene la última transformación de la energía en dicho acto, a saber; la energía psíquica potencial.


      Dicho de otra manera, toda expresión gráfica que transmite un mensaje, testimonia la presencia de energía psíquica en su realización, y si es manuscrita, es objeto de estudio grafológico. De ahí que la grafología no incluya en su quehacer disciplinario, la interpretación de rastros o expresiones propiciadas por cualquier fuerza de naturaleza externa al psiquismo, es decir, carentes de mensaje, ya sea consciente o inconsciente. Por ejemplo, si la rama de un sauce movida por el viento deja un rastro en el suelo, alguien podría asignarle a dicho rastro, una interpretación subjetiva, bien sea a partir de la imaginación-proyección, cual test de Rorschach. No obstante, no se podría obtener de dicho rastro ningún mensaje enviado por el sauce, ya sea a nivel consciente o inconsciente, pues dicho rastro carece de energía psíquica potencial, al no haber sido propiciado por ningún aparato psíquico.


      Por lo mismo, tal como lo indica la ley de conservación de la energía, al afirmar que la energía no se crea ni se destruye, sino que se transforma, la energía psíquica que inicialmente dio lugar a la formación de energía cinética, imprescindible para escribir, no se destruye en dicho acto. Se transforma en energía psíquica potencial, a saber; en información, en mensaje consciente mediante la palabra escrita, y a su vez, en mensaje inconsciente mediante expresiones gráficas independientes al modelo caligráfico, y únicas, en la escritura de cada individuo, cual huella digital (recurso vital en peritaciones caligráficas y grafológicas).


      Aún en estado potencial, la energía psíquica ante la presencia de otro sistema psíquico, cobra dinámica. Tiene la facultad de estimular la energía psíquica del lector (inducción del pensamiento), a través de la percepción de la energía psíquica acumulada potencialmente en el grafismo (mensaje consciente-inteligible) sin generar desgaste alguno en su potencialidad. No obstante, si colocásemos una maceta con una plantita frente a una carta, la energía psíquica del grafismo permanecería inactiva, en estado potencial (por ausencia de interacción con otro sistema psíquico). Si no fuese por la limitación que impone la presencia perecedera de la materia que asiste a dicho sistema (papel, tinta o carbonilla), estaríamos en presencia de lo que se conoce en física como un sistema aislado. Pues el mismo confiere a la energía permanencia en el tiempo. Sí, con el grafismo sucede que más allá de cuántas personas lo lean, continuará cumpliendo con el mismo efecto de estimular la energía psíquica del lector. Quien a su vez tendrá la capacidad de reproducirla en otra superficie. De lo que se desprende que la energía psíquica es potencialmente acumulativa-transferible a modo de información-conocimiento, entre otras formas, mediante los actos de escribir y dibujar. Lo cual se alinea con el concepto que Carl Gustav Jung tenía respecto a la energía psíquica en dicha condición, quien promulgaba su carácter indestructible e inagotable. De hecho, en su obra; La dinámica de lo inconsciente, Sobre la energética del alma, menciona: Se podría contemplar más adecuadamente el funcionamiento de la energía psíquica como formando parte de un sistema dinámico y funcional donde lo único que sería constante es el intercambio energético entre sistemas o estructuras psíquicas…


      Hablando en términos físicos, el grafismo es una magnitud física (medible físicamente) en el que yace la energía psíquica en estado potencial (mensaje escrito consciente e inconscientemente) regido por fuerzas conservativas (la estimulación que ejerce la energía psíquica potencial alojada en el grafismo, sobre el psiquismo del lector, depende únicamente del lector y del mensaje escrito [energía psíquica potencial]).


      Igualmente la hoja de papel, también pasible de medición física, permite discernir el tipo de energía psíquica del espacio en cuestión, la cual es proyectada en forma de grilla topológica, que nos estimula mediante las diversas longitudes de ondas que emiten sus características lineares y vectoriales (Efecto Doppler). Al ser esta percibida por nuestro propio inconsciente se acciona nuestra memoria episódica, la cual produce una respuesta subjetiva que deja al descubierto nuestras vivencias e idiosincrasias. Por tanto, al obtener información del papel (siempre en relación con el grafismo) mediante aplicarle mediciones, cuantificaciones y operaciones matemáticas, cual objeto que es, también lo hacemos con el espacio y la energía psíquica potencial que nuestro inconsciente le asigna y percibe. La cual es responsable de la existencia de las diversas teorías del espacio y su probada eficiencia en los diversos tests proyectivos psicológicos, tales como; el test de la figura humana, persona bajo la lluvia, etc.


      La unidad de energía definida por el Sistema Internacional de Unidades es el julio, que se define como el trabajo realizado por una fuerza de un newton en un desplazamiento de un metro en la dirección de la fuerza, es decir, equivale a multiplicar un Newton por un metro. No obstante, como la energía psíquica hasta hoy no ha sido objeto de estudio por parte de la física de un modo cuantificable, carece de símbolo, y por lo mismo, acuñamos el símbolo Epsq para referirnos a ella. A su vez, utilizar los julios como unidad de medida para la cuantificación propuesta equivale a un exceso de trabajo innecesario.


      Para tornar fácil lo difícil, respetando el rigor científico, se recurre a una unidad de medida adecuada a la técnica implementada (Nucleón), y se incorporan parámetros porcentuales a partir de los umbrales propuestos por la ley de Weber-Fechner, en relación a la magnitud del estímulo (el espacio que incursionará el grafismo) y la percepción del mismo (manifiesta en la respuesta mediante el grafismo [o descarga de energía]).


      Tomando en cuenta que la energía no es un estado físico real, antes bien, es una abstracción matemática de una propiedad de los sistemas físicos, y, teniendo en cuenta la aplicación conjunta de la ley de la conservación de la energía (inherente al campo de la ciencia física), también invocada por Ania Teillard en su libro "El Alma y La Escritura", en su 1ª página del capítulo; Energía Psíquica y su Evolución), y la ley de Weber-Fechner (inherente al campo de la ciencia psicofísica), en un contexto de enfoque sistémico (psicofísico-matemático-neurocientífico-grafológico), se logra establecer un constructo psicológico definido operacionalmente por referencias de valores numéricos. El mismo es un fenómeno no tangible que a través del escalonamiento, el cual es un proceso de categorización que mediante escalas de medida permite diferenciar los diversos umbrales, en relación a la distribución de la energía en el entramado tridimensional espacio-temporal, como respuesta a los estímulos percibidos, se convierte en una variable medible científicamente mediante las matemáticas, con el plus de sus resultantes estadísticas. 


      Dicho de un modo coloquial, del puntaje obtenido de la suma de la cuantificación de la energía descargada en el acto de escribir, acumulada en el grafismo, se realiza una división de acuerdo a las variables participantes, a saber; nueve (logaritmo en base de 9 [teoría del espacio]) para obtener un promedio, a partir de éste se estipulan las diversas categorías para diferenciar a aquellos sectores del espacio en los que se han depositado determinada cantidad de energía, como respuesta al estímulo proveniente de la psicología del espacio.



      Existiendo cuatro umbrales, a saber:


      Predominante


      Rango Medio


      Irregular


      Deficitario

 

      Lo dicho, comprueba la existencia y tipo de transmisión de energía psíquica al grafismo, en el acto de escribir y dibujar, y la viabilidad de estudiar al psiquismo mediante el citado constructo psicológico. Estableciéndose científicamente que el psiquismo humano es pasible de ser estudiado mediante el abordaje grafológico, fundamentado en leyes de la física, psicofísica y recientes hallazgos en el campo de la neurociencia computacional; en forma conjunta con la aplicación de mediciones, cuantificaciones y operaciones matemáticas.


"Una ciencia no perceptible no sería ciencia, y nuestros discípulos, un día, la harán avanzar después de nosotros, en desarrollos que el mismo inventor no lo hubiera sospechado al poner las primeras bases" 
(Jean Hippolyte Michón)

"Presiento para la Grafología un porvenir esplendoroso a través de nuevos e inesperados caminos"
(Jean Hippolyte Michón)


Copyright © Leonardo Francisco Lembo Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción sin autorización expresa



14 comentarios:

  1. Estimado Leonardo Lembo, he leido el articulo con un interes que hacia tiempo no experimentaba. Resulta muy interesante el fundamento de su investigacion, seguire con expectativa el desarrollo de la misma y le deseo el mayor de los exitos.
    Lo saludo cordialmente, Claudio Muhl.

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  2. Favorablemente sorprendido! Este abordaje grafológico era tan necesitado como inesperado. Excelente. Seguiré con mucho interés éste blog. También me interesa su teoría del espacio mencionada en su perfil. Expectante, José Colelo.

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  3. Gracias por invitarme a compartir este sitio. Ya tenemos la mirada de la gestalt en la Grafología. Yo estoy trabajando sobre Geometría Superior y su relación con los grafismos como cualidad manifestada, desde el punto de vista gráfico y energético como exteriorización. A la grafoterapia o re-educación escritural yo la considero como una alquimia gráfica donde después de procesos internos y externos llegamos a ser mejores para nosotros y para quienes viajan por la vida junto a nosotros. Cecilia Amarante

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  4. Muy interesante Leonardo, me gusta esto de sumar y no de dividir , toda investigaciòn nueva es bienvenida ! Gracias por el aporte y vamos por más, un saludo cordial desde Córdoba.
    Gladys Mansur
    Grafoanalista
    Perito Calígrafo
    www.grafopericiascba.com.ar

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  5. Hola Prof. Lembo, muy orgullosa de haber sido su alumna y de seguir aplicando su teoría y método con grandes satisfacciones. Seguiré muy atentamente su blog, siempre con el afán de aprender en forma constante.
    Un abrazo.
    Alba
    www.peritografologa.com

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  6. Hola.

    No había visto la opción de "comentarios"...

    Leonardo, me parece MUY ATRACTIVA esta tesis fisico-matemática en grafología. ¡Buen reto!

    Considero que es una prometedora GRAN revelación científica tangible al entendimiento, ya que medimos con precisión hechos físicos y contabilizamos las variables que desembocan en estadisticas, por las que al final nos guiamos -Independiente a qué/cuál escuela- !

    Perfecto! y... Enhorabuena!! ¡Es fantástico!

    Abrazo,
    Mila
    sencillezyorden.com

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  7. Excelente !
    ¿Dicta Ud. cursos vía internet?
    Saludos y felicitaciones!
    Stella Maris Leguizamón
    Prof. para la Enseñanza Primria
    Perito Grafóloga

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  8. he trabajado todo este año, aprendiendo el método creado por el Prof. Leonardo Lembo, y les puedo asegurar que se llega a resultados sorprendentes.Tengo el orgullo de ser junto con 3 peritos grafólogos, los primeros en aprender una nueva grafología que revolucionará dicha ciencia Carlos Peralta. Mar del PLata 10/12/2011

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  9. Hola Leonardo; me produce una gran satisfacción ver la respuesta que estas logrando al presentar en sociedad tu técnica y método de análisis grafológico de la firma del que doy fé sus resultados son extremadamente certeros y sorprendentes, y digo doy fé por haber trabajado ya hace unos años aprendiendo y aplicando ésta técnica contigo. Ahora solo queda la publicación en textos.
    Eduardo F. Stagno . Mar del Plata Dic 13 de 2011

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  10. Sr. Eduardo Lembo: al margen del placer e interés producido al abordar y comenzar a acompartir sus investigaciones, siento que debo sumarle al agradecimiento el trabajo que está realizando también para todos los grafólogos dignificando con su labor esta profesión observada aún con tanto recelo por muchas personas entre los que se encuentran profesionales de la "salud mental" que siguen sosteniendo que pertenece al area de las mancias.
    Mis felicitaciones para Ud. y su equipo
    Graciela Rasquela - Mar del Plata 6-01-2012

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  11. Excelente! Leer los fundamentos expresados con rigor científico, hace que me quede con ganas de saber más. Aporte importantísimo a la Grafolgía.
    Stella Maris Leguizamón
    Perito Grafóloga

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  12. Estoy muy emocionada con la constancia de tu análisis de trabajo. Espero y deseo que pronto podamos leer y disfrutar.
    Muy sinceros y cordiales saludos,
    Mila Cuélliga
    www.sencillezyorden.com

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  13. Queridísimo Leonardo Lembo, tengo el gusto de presentar su "teoria del espacio" en cuatro partes, en el foro público Sencillez & orden y que espero tenga la aceptación que mereces pot el impactante análisis lógico que has elaborado.
    Un fuerte éxito de ahora en adelante.
    Una fiel admiradora de sus estudios,
    Mila

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    1. Pido disculpas por los errores mecanográficos. Mi sueño llega a mis dedos. Espero entiendan. Muchas gracias! Mila

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